¿Preparados para la vuelta al cole?
En la vuelta al cole, es importante cuidar la alimentación de los niños y nutrir su cerebro. Omega 3, vitaminas B y magnesio son fundamentales. Además, se recomienda evitar ultraprocesados y fortalecer el sistema inmune con polen y equinácea.

Los más peques empiezan el curso escolar. Y en la vuelta al cole es conveniente una puesta a punto para seguir la rutina de clases y actividades con salud, energía y alegría. Tienen que rendir intelectualmente y físicamente: las clases, deberes, deporte u otras actividades. Y todo esto con un cambio de estación y después de 3 meses de total desconexión, ocio al aire libre, sin horarios, etc.De hecho, ya se habla de síndrome postvacacional entre los niños y no sólo con adultos que tienen que volver al trabajo. Los síntomas que se observan son: tristeza, decaimiento, falta de concentración, irritabilidad, trastornos del sueño o molestias estomacales. En unos días se pasa al seguir de nuevo una rutina con horarios. Los podemos ayudar marcando también pautas en casa: horarios de comidas, hora de ir a dormir, hora del baño, etc.¿Qué más podemos hacer para ayudarlos a tener un curso escolar brillante? Cuidar su alimentación, propiciar el descanso, prepararlos para evitar resfriados, etc. ¡Vamos allá!
Nutrir el cerebro
Las clases, los deberes y otras actividades extraescolares intelectuales, suponen un desgaste del sistema nervioso. En especial del cerebro. Es muy importante asegurar el aporte de omega 3, vitaminas del grupo B y magnesio.
- Pescado azul pequeño: comer dos veces por semana. Pescado tipo: sardina, anchoa, boquerón, jurel, o caballa aportará omega 3 (DHA). Si genera rechazo entre los más pequeños, se puede preparar un paté de sardinas o caballa con zanahoria rallada. Disimulará el sabor fuerte de pescado y les encantará.
En casos de falta de concentración severa: mala memoria, problemas de aprendizaje o en época de exámenes, un experto puede valorar la necesidad de tomar omega 3 en suplementación. Hay presentaciones especiales para niños.
- Avena: es un buen alimento para el desayuno porque aporta vitaminas del grupo B. También nutrirán el sistema nervioso y favorecen la actividad intelectual.
- Huevo: también es una buena opción para el desayuno ya que ayuda a la memoria. Además, un desayuno rico en proteína y grasas aportan saciedad y estabilidad en la vitalidad, ánimo y concentración.
- Frutos secos y semillas: muy importantes por su aporte en magnesio y vitaminas del grupo B, que son necesarios para la síntesis de serotonina (favorece el buen estado de ánimo) y buen funcionamiento de las neuronas. Se puede hacer una mezcla de semillas ( y que también aportan omega 3) tostarlas y molerlas para aprovechar todos sus nutrientes. Una vez molidas, mejor guardarlas en el congelador en un bote de cristal para que no se oxiden. Entre los frutos secos, las nueces también son ricas en omega 3.