Cuando una mujer llega a la menopausia, no solo cambia su cuerpo, cambia la forma de sentirse en él. Muchas dicen cosas como: “No me reconozco”, “Siento que todo me afecta más que antes”.
Y es importante decirlo claro: no estás exagerando, lo que sientes tiene un porqué y es más común de lo que imaginas.
La menopausia es una etapa en la que el cuerpo se reorganiza desde dentro: hormonas, metabolismo, sueño, energía… Todo entra en un nuevo equilibrio. Comprenderlo con cariño, sin juicio y con una mirada profesional puede marcar la diferencia en cómo vives este proceso.
¿Cómo afecta la menopausia al estado emocional?
Los cambios hormonales pueden afectar a la forma en que el cerebro regula las emociones, y eso se nota en el día a día.
Desde un punto de vista biológico, la menopausia puede cambiar la forma en que el cerebro regula el estado de ánimo y se entra en un proceso de adaptación que puede notarse con mayor irritabilidad, ansiedad, tristeza o sensación de descontrol emocional.
El descenso de estrógenos puede influir en la regulación del estado de ánimo. Por eso puedes sentirte más sensible, llorar sin saber por qué o irritarte con cosas que antes no te afectaban.
Los estrógenos también participan en procesos relacionados con la neurotransmisión, como los que se asocian con la motivación, energía y sensación de recompensa. Su descenso puede dar lugar a cambios en estas sensaciones, como apatía, menor capacidad de disfrutar de actividades habituales o sensación de “arrancar más lento” cada día.
La caída de progesterona también se relaciona con cambios en mecanismos implicados en la relajación y la calma. Cuando sus niveles bajan, algunas mujeres pueden notar más inquietud, tensión interna o dificultades para conciliar el sueño. Este cambio forma parte de la adaptación neurobiológica a la transición hormonal.
El sistema nervioso también puede responder con mayor intensidad a las demandas diarias. Si a esto añadimos los sofocos y despertares nocturnos, que pueden alterar el sueño, la gestión emocional puede verse aún más comprometida. Dormir poco se asocia a una menor capacidad de regulación emocional, mayor reactividad y más dificultad para gestionar el día a día.
Por otro lado, también es habitual que haya cambios en la autoestima y la imagen corporal. Algunas mujeres sienten que “están envejeciendo de golpe” y eso puede remover miedos, duelos, inseguridades y comparaciones con etapas anteriores. Hablar de todo esto en voz alta, en consulta o en un entorno seguro, suele ser el primer paso para aliviar la carga emocional.
¿Cómo cuidar la salud mental y el bienestar emocional en la menopausia?
El objetivo no debería ser volver a “cómo era antes”, sino ayudarnos a construir un nuevo bienestar emocional en la menopausia, más consciente y alineado con sus necesidades reales. Aquí tienes algunos pilares que suelen ayudar.
- Baja revoluciones: técnicas sencillas como respiraciones profundas, pausas conscientes a lo largo del día o pequeños rituales nocturnos pueden reducir la sensación del modo alerta constante. Cuando el estrés baja, la percepción de los síntomas físicos también suele mejorar y las emociones en la menopausia se vuelven más manejables.
- Dormir… o al menos intentarlo. Si los despertares nocturnos y los sofocos son frecuentes, además de revisar hábitos y entorno de sueño, puede ser útil incluir nutrientes como el magnesio, relacionado con la función normal del sistema nervioso. Por ejemplo, productos como Night Balance o Magnesium Triple Complex de Woments pueden acompañar este proceso.
- Cuidar el cuerpo para reforzar la autoestima. Cuando una mujer siente que su imagen cambia, puede ayudar mucho reforzar rutinas de autocuidado, como poner atención en la piel, cabello y tejido conectivo, no solo por estética, sino porque la sensación de bienestar mejora la autoestima. Aquí puede ser útil Beauty Collagen, que aporta colágeno, CoQ10, ácido hialurónico y vitaminas.
- Bienestar íntimo sin tabúes. Muchas mujeres relatan molestias, inseguridad o cambios en el deseo. Siempre trabajando desde la comunicación abierta y el respeto al propio ritmo, revisa lubricación, confort íntimo y hábitos de higiene. Productos como Probiointim, que incluye vitamina A, la cual contribuye al mantenimiento de las mucosas o el Lubricante Íntimo, cuya textura suave hace que sea muy agradable de aplicar y respetuoso con la piel. Muy recomendable Vigor de Woments, para la energía o deseo.
- Sofocos y equilibrio emocional. Cuando los sofocos y la sudoración nocturna alteran mucho la calidad de vida, es habitual que el estado emocional se resienta. En esos casos, muchas mujeres optan por apoyarse en recursos como el Pack Menopause de Woments con Menobalance con azafrán, que contribuye a mantener un equilibrio emocional y una Infusión Menopause con salvia, que contribuye al confort y bienestar en la menopausia y ayuda a disminuir la sudoración excesiva.
- Alimentarte bien también sostiene tus emociones: Las comidas que haces a lo largo del día influyen en tu bienestar emocional. Mantener una dieta equilibrada, con proteínas, grasas de calidad y vegetales, no es solo una recomendación saludable: es una forma de darle a tu cuerpo lo que necesita para sostener tu energía y tu ánimo.
- Crea una red de apoyo emocional: compartir cómo te sientes con amigas, familia o grupos de mujeres que están viviendo lo mismo reduce la sensación de aislamiento. Si sientes que los síntomas emocionales son intensos o se prolongan en el tiempo, no dudes en pedir ayuda profesional, es un acto de cuidado profundo hacia ti.
La menopausia mueve muchas cosas por dentro. Entender lo que te ocurre ayuda a acompañarte de forma más amable. No tienes que atravesarla sola, ni tampoco “aguantar” todo sin pedir apoyo.
La menopausia no te apaga, te transforma. Y tienes todo el derecho a vivirla con calma, con información y con el apoyo que necesites.
En colaboración con Woments.

