Esta versión de creps sin gluten combina el sabor intenso y dulce del cacao con el toque natural de la remolacha, resultando en una receta nutritiva y súper sabrosa que podrás combinar con tus toppings favoritos y que seguro que te sorprenderá. No contienen ni huevos ni gluten y son súper resultones y deliciosos.
Ingredientes para la receta de crepes de remolacha y cacao sin gluten
Para unos 6-8 creps:
- 120g de remolacha cocida
- 200ml de leche vegetal de arroz
- 1cda de sirope de agave
- 1cda de aceite de coco desodorizado
- 120g de harina de avena sin gluten
- 1cda de maizena
- 20g de cacao puro en polvo
- 1 pizca de sal
- 1/2cdta de levadura química

Preparación de la receta de crepes de remolacha y cacao sin gluten:
- Tritura la remolacha junto con la leche vegetal, hasta obtener una masa homogénea.
- Añade el sirope y el aceite y remueve con unas varillas para integrar bien los ingredientes.
- Añade la harina (preferiblemente tamizada), el cacao, la maizena, un toque de sal y la levadura, y mezcla de nuevo con las varillas hasta que no queden grumos.
- Deja reposar la masa 10 minutos a temperatura ambiente.
- Calienta una sartén y unta un poco de aceite de coco con un pincel.
- Con la sartén a fuego medio añade la masa con un cucharón y repártela moviendo la sartén de manera que cubra toda la superficie.
- Déjala unos 4-5 minutos o hasta que puedas ir levantando los bordes, y entonces dale la vuelta con cuidado con una espátula.
- Cocina un par de minutos más y retira el crep de la sartén con la espátula.
- Sirve con los toppings que más te gusten.

Ésta es para mí una receta que demuestra que podemos comer saludable sin renunciar al placer de comer algo dulce y delicioso. Estos creps son fáciles y perfectos para compartir y disfrutar con calma dejándose sorprender por una combinación de ingredientes original y diferente. Te recomiendo que los sirvas con crema de cacao o de algún fruto seco untándolos justo al retirarlos del fuego cuando aún estén un poco calientes, y que les añadas alguna fruta por encima como plátano, fresas o arándanos, que crearán la combinación perfecta.


