Proteínas vegetales: opciones saludables y deliciosas
Descubre las proteínas vegetales, por qué deberías consumirlas, cómo hacerlo y cuáles son las mejores


¡La proteína está de moda! Se suelen asociar las proteínas con alimentos de origen animal, pero cada vez hay más personas que optan por fuentes vegetales de proteínas. En este artículo, exploraremos la diferencia entre proteína animal y vegetal, cuáles son las proteínas vegetales y todo lo que tienes que saber sobre ellas.
¿Cuáles son las proteínas vegetales?
Las proteínas son nutrientes esenciales para nuestro organismo, ya que desempeñan un papel fundamental en el desarrollo y mantenimiento de nuestros tejidos, además de participar en numerosas funciones fisiológicas.
Consideramos proteína vegetal, a aquellas que provienen principalmente de plantas como legumbres (lentejas, judías, garbanzos, azuki o la soja), pseudocereales como la quinoa o trigo sarraceno, también frutos secos y semillas. Estos alimentos son ricos en proteínas, pero además aportan fibra, vitaminas, minerales, fitonutrientes beneficiosos para nuestra salud.
Diferencia entre proteína animal y vegetal
La principal diferencia entre proteína animal y vegetal radica en su composición y en los nutrientes adicionales que aportan.
Las proteínas están compuestas por aminoácidos, que pueden clasificarse:
- No esenciales: nuestro cuerpo es capaz de sintetizarlas y no precisa ingerirlos.
- Esenciales: aquellos que el cuerpo no puede sintetizar por sí mismo y tiene que ingerirlos en la dieta.
Las proteínas animales se caracterizan por ser una fuente completa de proteína con todos los aminoácidos esenciales. Mientras que las proteínas vegetales se caracterizan porque no contienen todos los aminoácidos esenciales y se consideran incompletas, aunque hay excepciones.
Otra gran diferencia es en sostenibilidad y ética:
- Producir 1kg de proteína animal requiere de aproximadamente 100 veces más agua que 1kg de proteína vegetal.
- Producir carne aporta aproximadamente el 18% de emisiones de gases liberadas a la atmósfera.
- Las producciones animales convencionales son las de peor bienestar animal (poco espacio y aire libre, medicación, estrés…) repercutiendo en su calidad.