El sistema inmunológico es nuestra primera línea de defensa frente a virus, bacterias y otros agentes externos. Mantenerlo fuerte no requiere de fórmulas complicadas, sino constancia y equilibrio en los hábitos diarios. Una alimentación equilibrada y un aporte adecuado de vitaminas y minerales marcan una gran diferencia en el bienestar de todo nuestro organismo.
En momentos de estrés, cambios de estación o falta de descanso, nuestras defensas pueden debilitarse. Aquí es donde entran en juego las vitaminas y los minerales para fortalecer el sistema inmunológico, especialmente aquellas que participan directamente en la respuesta inmune y en la protección celular frente al daño oxidativo.
Entre todos los nutrientes esenciales, la vitamina C, el zinc y la vitamina D3 destacan por su eficacia y respaldo científico. Combinados correctamente, actúan de forma sinérgica y ayudan al organismo a responder mejor ante amenazas externas, cuidando tanto la salud inmediata como la prevención a largo plazo.
¿Qué vitaminas apoyan el sistema inmunitario?
VITAMINA C
La vitamina C es uno de los nutrientes más conocidos por su papel en el sistema inmune. Contribuye a la producción de glóbulos blancos, ayuda a combatir el estrés oxidativo y favorece la regeneración celular. También participa en la formación de colágeno, esencial para la piel y las mucosas, que actúan como barrera protectora
Cuando existe deficiencia de vitamina C, pueden aparecer síntomas como cansancio persistente, mayor facilidad para resfriarse, encías sensibles o cicatrización lenta. En casos más avanzados, el sistema inmunitario se vuelve menos eficaz frente a infecciones comunes. En estos casos la alimentación (aunque tiene que ser la base) no es suficiente para cubrir deficiencias, por lo que aportar un extra, como por ejemplo 1 g de Vitamina C de Naturitas Essentials para cubrir mínimas reservas es fundamental, especialmente en época de frío.
La vitamina C se encuentra principalmente en frutas y verduras frescas como naranjas, kiwis, fresas, pimientos, brócoli o acerola. Es importante saber que la vitamina C es muy sensible al calor, la luz y el oxígeno, por lo que una cocción prolongada o un almacenamiento inadecuado reduce notablemente su contenido.
ZINC
El zinc es un mineral esencial que interviene en más de 300 procesos del organismo. En el sistema inmunológico, es clave para la activación y comunicación de las células defensivas. Sin suficiente zinc, la respuesta inmune puede volverse más lenta e ineficaz.
Los síntomas de deficiencia de zinc incluyen defensas bajas, caída del cabello, uñas frágiles, pérdida de apetito, mucosas debilitadas o alteraciones del gusto y el olfato. También puede afectar a la cicatrización de heridas y a la capacidad del cuerpo para combatir infecciones.
Este mineral se encuentra en alimentos como semillas de calabaza, frutos secos, legumbres, cereales integrales, mariscos y carnes. Sin embargo, algunas dietas vegetarianas o desequilibradas pueden no aportar cantidades suficientes, por lo que la suplementación puede ser una opción útil, como este Picolinato de zinc de Naturitas Essentials.
VITAMINA D
La vitamina D cumple una función reguladora fundamental en el sistema inmunitario. Ayuda a activar las defensas cuando es necesario y evita respuestas excesivas que puedan generar inflamación. Es especialmente importante en épocas con poca exposición al sol, ya que el cuerpo la produce principalmente a través de la piel.
La deficiencia de vitamina D puede manifestarse con dolor crónico, con un sistema inmune débil, autoinmunidad, osteoporosis, diabetes tipo II, alteraciones gastrointestinales o problemas cardiovasculares.
Además de la exposición solar, la vitamina D se encuentra en alimentos como pescados grasos, yema de huevo o hígado, aunque en cantidades limitadas. Por ello, muchas personas optan por complementos específicos para cubrir sus necesidades diarias como esta Vitamina D3 de 4.000UI de Naturitas Essentials.

Estrategias complementarias para modular la inmunidad
Además de una correcta aportación de vitaminas y minerales, el sistema inmunológico necesita un entorno adecuado para funcionar de forma óptima, por lo que no hay que olvidar ciertos hábitos diarios que influyen directamente en la estabilidad de tu sistema inmune.
- El descanso de calidad es fundamental, ya que durante el sueño el cuerpo activa procesos de reparación celular y regula la producción de sustancias implicadas en la respuesta inmunitaria. Dormir pocas horas o tener un descanso irregular puede debilitar las defensas.
- La gestión del estrés también es clave. El estrés crónico eleva los niveles de cortisol, lo que puede interferir en el funcionamiento del sistema inmunológico. Momentos de desconexión, técnicas de respiración, meditación o actividades relajantes ayudan a mantener una respuesta inmune equilibrada.
- La actividad física moderada y regular favorece la circulación de las células inmunes, mejora la oxigenación de los tejidos y contribuye a reducir la inflamación. Caminar a diario o practicar ejercicio suave aporta beneficios relevantes.
- Una alimentación equilibrada y una correcta hidratación siguen siendo la base para sostener las defensas, aportando energía, nutrientes esenciales y facilitando los procesos de eliminación de desechos del organismo.
- Otros compuestos como apoyo inmunológico
- La equinácea es conocida por apoyar las defensas naturales, especialmente en épocas de mayor exposición a infecciones. Los comprimidos de Equinácea de Naturitas Essentials ofrecen una forma práctica de incorporarla cuando se busca un refuerzo extra y puntual.
- Dentro de la micoterapia, el reishi actúa como hongo adaptógeno, ayudando al organismo a mantener el equilibrio frente al estrés físico y emocional, y favoreciendo la vitalidad general.
- La lactoferrina es una proteína que se encuentra principalmente en la leche humana (especialmente en el calostro materno) y bovina, así como en otros fluidos corporales como la saliva, las lágrimas .... Su incorporación puntual puede ser un apoyo valioso para mantener un sistema defensivo equilibrado. Dosis de entre 300 mg y 1.000 mg separados en 2-3 tomas al día de Lactoferrina de Naturitas Essentials en épocas puntuales.
En definitiva, mantener un sistema inmunológico fuerte no depende solo de suplementos, sino de un enfoque integral: vitaminas y minerales clave como la vitamina C, el zinc y la D3, y hábitos diarios, crean una estrategia completa para proteger y potenciar nuestras defensas de manera natural.
En colaboración con Naturitas Essentials.

