Dale un toque diferente a tus cremas de verduras favoritas añadiendo leche de coco, un ingrediente que aporta suavidad y un punto original a cualquier combinación. Para hoy te proponemos que la pruebes en esta deliciosa crema verde de brócoli y espinacas. Un plato sencillo y nutritivo para cuidarte mientras disfrutas de todo su sabor.
Para el contraste final, añade unas pipas de calabaza tostadas al tamari: crujientes y ligeramente saladas, son perfectas para elevar este plato. Ideal para comenzar una comida o como cena ligera en esos días en los que el cuerpo pide algo calentito y reconfortante.
Ingredientes para 4 raciones de la sopa cremosa de brócoli y espinacas con leche de coco
- 1 puerro
- 1 brócoli mediano
- 1 patata
- Un buen puñado de espinacas frescas
- 1 diente de ajo
- Caldo de verduras (cantidad necesaria)
- 200 ml de leche de coco
- 1 cucharada de levadura nutricional
- Ghee de cabra (para cocinar)
- Sal al gusto
Para el topping
- Semillas de calabaza crudas
- Un chorrito de tamari o salsa de soja
Paso a paso para la sopa cremosa de brócoli y espinacas con leche de coco
- Prepara las verduras de la crema. Corta el puerro en rodajas finas, la patata en dados pequeños y el brócoli en ramilletes. Pela el diente de ajo y resérvalo.
- En una olla con una cucharada de ghee de cabra, sofríe a fuego medio-alto el puerro y el ajo unos minutos.
- Añade el resto de verduras a la olla. Incorpora la patata y el brócoli, remueve bien y deja que se salteen un par de minutos para potenciar su sabor.
- Añade caldo de verduras y leche de coco, lo justo para que entre ambos líquidos queden bien sumergidas. Cocina a fuego medio durante unos 15–20 minutos, hasta que la patata esté tierna.
- Incorpora las espinacas y la levadura nutricional. Tritura todo hasta obtener una crema lisa y homogénea. Ajusta de sal si es necesario.
- En una sartén pequeña, saltea las semillas de calabaza con un chorrito de tamari durante un par de minutos, hasta que estén ligeramente tostadas.

Sirve la sopa bien caliente y añade por encima un par de cucharadas de leche de coco y las pipas de calabaza salteadas. Este pequeño gesto marca la diferencia: aporta textura, sabor y un contraste delicioso que eleva la receta sin complicarla.

