La Manzanilla: digestiva, calmante y antiinflamatoria
La manzanilla o camomila, hierba medicinal, mejora la salud interna y externa. Se consume en infusión o aplicada tópicamente.

La manzanilla o camomila es una hierba que cuenta con excelentes propiedades medicinales para mejorar la salud de nuestro organismo a distintos niveles. Para beneficiarnos de sus propiedades podemos consumir manzanilla en infusión o bien aplicarla de forma tópica.
Diferentes nombres
Su nombre científico es matricaria chamomilla. Etimológicamente, ‘matricaria’ deriva de “matriz” o útero, debido a las propiedades ginecológicas de la planta. Mientras que ‘chamomilla’, significa en griego “pequeña miel”, en referencia al intenso olor, similar al de la miel, de alguna de sus subespecies.También es conocida popularmente como camomila, además de por manzanilla alemana.
Tipo de planta
Pertenece a la gran familia de las compuestas o asteráceas.
Origen e historia
Planta muy popular originaria de Europa y Asia Menor. Ha sido usada con fines medicinales desde la más remota Antigüedad. La usaron tanto los egipcios, como los antiguos griegos y romanos, como remedio para combatir la fiebre y los dolores estomacales. Su uso se extendió en la Edad Media, cuando se usaba para las náuseas, los trastornos nerviosos y las afecciones de la piel.En esa época, la manzanilla también fue utilizada como ingrediente para dar un gusto amargo a la cerveza. Con el tiempo, fue reemplazada por el lúpulo. Fue la planta favorita del fraile San Martin de Porres, que se dedicaba a recolectar hierbas curativas para tratar a los enfermos sin recursos. La manzanilla está considerada la reina de las infusiones. ¿A quién no le ha preparado una su madre o abuela cuando era pequeño y le dolía la barriga?
Hábitat
Además de en Europa y Asia occidental, la podemos encontrar en el norte de África y regiones templadas de América y Australia. Se cultiva en todos los continentes, sobre todo en Europa. Los principales productores europeos son Hungría, Bulgaria, España, Italia y Alemania. En el resto del mundo, Australia, Estados Unidos, Argentina y Venezuela.
Principios activos
La manzanilla está compuesta de aceites esenciales, principalmente de camazuleno (entre un 5 y un 15% del aceite esencial) que le confiere a estos aceites su típica coloración azulada. Y alfa-bisabolol, ambos con propiedades antiinflamatorias y calmantes; así como de azuleno y farneseno. También contiene ácidos, como el ácido antémico (principio amargo), gentísico, salícilico, cafeico y péctico; cumarinas (umbeliferona y herniarina, la mezcla de las cuales se denomina camilina), glucósidos, flavonoides (apigenina, luteolina, quercetina, rutina), fitosteroles, taninos, mucílagos (10%), colina y vitamina C.