Cómo combatir la alergia estacional
Las alergias son respuestas del sistema inmunológico a alérgenos como el polen y los ácaros, y pueden producir inflamación y diversos síntomas. La Vitamina C y la quercitina son útiles como antihistamínicos naturales, y la fitoterapia amazónica ofrece tres productos para tratar y prevenir las alergias.

¿Sabías qué las enfermedades alérgicas se conocen desde tiempos anteriores a nuestra era? Hipócrates (460-377 a.C.) ya describió los síntomas del asma. En el Renacimiento se deja constancia de la rinitis alérgica (Botello, 1565), aunque no fue hasta el año 1874 cuando Blackkey demostró el papel esencial de las gramíneas en la rinitis alérgica. En 1906, von Pirquet acuñó el vocablo alergia, que significa otra forma de reaccionar. El incremento de los procesos alérgicos en las últimas décadas está alcanzando dimensiones epidémicas. En este artículo te explicamos como la fitoterapia de la Amazonia nos puede ayudar a prevenir estos procesos. Cuando llega la primavera y con la polinización de plantas y árboles, es cuando las alergias aparecen. Estas promueven una serie de síntomas variables de una persona a otra, pero en definitiva bastante molestos: los procesos alérgicos. Las alergias son respuestas del sistema inmune cuando entra en contacto con determinadas sustancias denominadas alérgenos. Entre los más frecuentes están los ácaros del polvo, el polen y los pelos de animales: perros, gatos y caballos. En la primera fase contamos con los anticuerpos para su eliminación, los cuáles se unen a células específicas para encontrar a los agentes alérgenos. A parte de los alérgenos, existen otros factores que pueden alterar, predisponer o modificar la respuesta biológica de pacientes alérgicos: el contacto prematuro con sustancias químicas, biológicas (vacunas), medicamentosas, alimentarias o electromagnéticas son o pueden ser factores desencadenantes.
Características de la alergia
- Según la Sociedad Española de Alergología e Inmunidad Clínica, el 21.6% de la población adulta española sufre algún tipo de proceso alérgico. Por cada 100 hombres con alergia al polen, hay 80 mujeres que la padecen.
- El 80% de los asmáticos tienen una base alérgica y su prevalencia es más alta en niños que en niñas.
- Respuesta inflamatoria: las molestias típicas en las reacciones alérgicas se producen a partir de la respuesta inmunológica y la consecuente reacción inflamatoria.
- Durante los procesos alérgicos, nuestras defensas producen una clase de anticuerpos: la proteína Inmunoglobulina E (IgE). Esta varia dependiendo del tipo de alérgeno que ha entrado en el organismo. La IgE interpreta que hay una agresión y envía señales de alarma para que entren en acción sustancias químicas inflamatorias: las citoquinas, las histaminas y los leucotrienos. Estas son las que originan la inflamación y producen los síntomas en procesos alérgicos: lagrimeo, picor de ojos y garganta, estornudos, migrañas, molestias en la piel.
El resultado afecta a las mucosas de las vías respiratorias (rinitis alérgica) o a la mucosa bronquial (bronquitis, asma, etc.) o problemas oculares, dermatológicos o digestivos.
- La aparición de mucosidad debe considerarse como una señal de congestión o saturación del sistema linfático provocado por alimentos mal digeridos y que han atravesado la barrera intestinal. Estos residuos metabólicos mal digeridos se alojan en las mucosas. Al alterar su permeabilidad, se abren los poros a sustancias en suspensión aérea que actúan como alérgenos y penetran en el organismo.