Tipos de proteína: guía para elegir la más adecuada
Elegir bien las proteínas es clave para tu salud, digestión y energía diaria según tus necesidades.


Las proteínas son un macronutriente esencial cuya función principal es formar la estructura de los tejidos de nuestro cuerpo: piel, músculos, órganos… prácticamente todo. Son los “ladrillos” con los que se construye y se repara el organismo, por lo que resultan imprescindibles para el correcto funcionamiento del cuerpo.
Además, participan en procesos clave como la regeneración muscular, la producción de enzimas digestivas, el transporte de oxígeno, la regulación hormonal o el mantenimiento del sistema inmunológico. Por eso, entender los diferentes tipos de proteínas no es solo cosa de deportistas, sino de salud global.
¿Cuántos tipos de proteínas existen?
Las proteínas están formadas por unas unidades básicas, pequeños “ladrillitos” llamados aminoácidos. Existen veinte aminoácidos en total, de los cuales nueve son esenciales: leucina, lisina, isoleucina, treonina, metionina, triptófano, fenilalanina, valina e histidina. Se llaman esenciales porque el cuerpo no puede fabricarlos y necesitamos obtenerlos necesariamente a través de la alimentación.
Aquellas proteínas que contienen todos estos aminoácidos esenciales en proporciones adecuadas se consideran proteínas de alto valor biológico. En general, suelen ser las proteínas de origen animal y algunas proteínas vegetales concretas. En base a esto, las proteínas se clasifican en completas e incompletas, algo especialmente relevante cuando queremos basar nuestra alimentación en fuentes vegetales.
Aquí es donde muchas personas se confunden: no se trata solo de cuánta proteína comes, sino de cuáles son los tipos de proteínas que eliges y cómo los combinas.
Si analizamos los diferentes tipos de proteínas desde el punto de vista nutricional y práctico, podemos clasificarlas en tres grandes grupos: proteínas de origen animal, proteínas de origen vegetal y tipos de proteína suplementos.
- Proteínas de origen animal
Son consideradas proteínas completas porque contienen todos los aminoácidos esenciales en proporciones adecuadas. Aquí encontramos: la carne, el pescado, los huevos y los lácteos.