Guía de alimentos, hábitos antiinflamatorios y suplementos para recuperar el equilibrio
Conoce las herramientas para mantener a raya la inflamación y restaurar o mantener tu salud.


La inflamación es la respuesta del Sistema Inmunológico frente a una situación de lesión o infección, que puede o no ser visible. El objetivo de esta respuesta fisiológica es proteger al organismo y reparar los daños provocados. Podemos encontrarnos dos tipos de procesos inflamatorios:
- Agudo: que podría ser el provocado por una herida abierta o infectada y que suele cursar con enrojecimiento, calor, hinchazón y dolor.
- Crónico: cuya sintomatología será más silente, pero al ser mantenida en el tiempo puede llegar a causar grandes estragos en nuestra salud debido al daño causado en los tejidos. Este proceso inflamatorio se asocia en gran medida a factores como enfermedades autoinmunes, infecciones persistentes, exposición continuada a contaminantes ambientales y sustancias tóxicas o una dieta inadecuada.
Las manifestaciones que pueden darnos a entender que existe una inflamación crónica serían la fatiga, dolor persistente, problemas digestivos (hinchazón, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento), piel sensible, retención de líquidos y aumento de la presión arterial.
Aunque la respuesta inflamatoria es fisiológica y realmente necesaria para la vida de la persona, cuando esta se cronifica pasa a ser un problema que será necesario tratar y atajar para garantizar un equilibrio saludable. Para ello, encontramos diferentes recursos que pueden ayudarnos a llevar una vida antiinflamatoria:
- Alimentos y plantas con gran capacidad antiinflamatoria, a partir de los cuales también se pueden diseñan formulaciones de suplementos que aumentan la capacidad de absorción y aprovechamiento de dichos nutrientes en nuestro organismo.
- Hábitos de vida antiinflamatorios:
- Evita el exceso de alimentos procesados, azúcares refinados y grasas trans que pueden aumentar la inflamación.
- Hidratarse adecuadamente facilitará la eliminación de toxinas y contribuirá a desinflamar el organismo.
- Realizar ejercicio moderado regularmente, y a poder ser, de peso.
- Tener una rutina de descanso adecuada que garantice un sueño reparador ayudará a reducir la inflamación y equilibrar el sistema inmune.
- Reducir el estrés en la rutina.
¿Qué alimentos antiinflamatorios naturales podemos incluir en la dieta?
- Frutas: Cítricas, como la Naranja, mandarina, pomelo o limón. Todas ellas son ricas en vitamina C, interesante por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Y frutos rojos como el Arándanos, fresas, frambuesas, moras, cerezas. Que contienen antocianina, un potente antioxidante con efecto antiinflamatorio.