Conoce la importancia de la suplementación
Toda patología de esta era tiene como base la inflamación debido a muchos factores entre ellos el déficit nutricional


Cada día necesitamos nutrientes que alimenten y recarguen de energía a las células de nuestro cuerpo y aunque siempre escuchamos que con una alimentación equilibrada nuestro organismo puede obtener todo lo que necesita, lo cierto es que para muchas personas a veces, se hace difícil.
Toda patología de esta era tiene como base la inflamación debido a muchos factores entre ellos el déficit nutricional. Factores como la exposición a tóxicos, la baja densidad nutricional de verduras y frutas por suelos cada vez más pobres, el estrés o intestinos dañados que dificultan la absorción de nutrientes hace que la suplementación adquiera un papel fundamental para reforzar nuestro sistema inmunológico especialmente durante los meses de otoño e invierno.
¿Por qué es importante tomar suplementos?
En los últimos años, la suplementación se ha vuelto una práctica cada vez más común entre aquellos que buscan mejorar su salud y bienestar. Aunque algunos creen que llevar una dieta equilibrada es suficiente para cubrir todas las necesidades nutricionales, la realidad es que no estamos en el mismo contexto de vida en el que estábamos hace años y la exigente y rápida vida cotidiana de hoy en día hace que el bienestar físico y mental pueda verse muy afectado.
Aquí es donde los suplementos pueden ser una herramienta esencial para complementar la dieta diaria y asegurar que el cuerpo reciba los nutrientes que necesita para funcionar de manera óptima.
Algunas razones por las que la suplementación se hace necesaria y más en las estaciones de otoño e invierno:
- Dificultad para obtener nutrientes solo de los alimentos. Aunque una dieta variada es esencial y tiene que ser la base, las prácticas agrícolas modernas, el empobrecimiento de los suelos, el procesamiento de los alimentos o el uso de contaminantes, han reducido la densidad nutricional de muchos de los alimentos y productos que consumimos haciendo que nuestras células estén cada día más desnutridas.
- Intestinos dañados. La mayor parte de las vitaminas y los minerales necesitamos ingerirlos a través de la alimentación (algunas como la B12 podemos fabricarla nosotros a través de nuestra microbiota) pero si al bajo aporte de alimentos altos en densidad nutricional le añadimos que cada vez nuestros intestinos están más desequilibrados y dañados, la absorción nutricional será aún menor.
- Estilo de vida moderno. La mayoría de las personas viven una vida acelerada, lo que a menudo lleva a hábitos inadecuados. El estrés, la falta de sueño y la exposición a contaminantes también pueden afectar la absorción de nutrientes y aumentar la necesidad de ciertos minerales y vitaminas.
- Cambios en las necesidades nutricionales. Las necesidades de nutrientes cambian con la edad, el estilo de vida, en caso de enfermedad o dependiendo del momento en el que estemos, requerirán unas necesidades diferentes y específicas. Por ejemplo, las mujeres embarazadas, atletas o deportistas, veganos o personas con inflamación crónica de base. Hay situaciones en las que el cuerpo requerirá más aporte nutricional siendo muy difícil de alcanzar solo con la alimentación.