Escucha y consciencia corporal en la maternidad: sueño, ejercicio, respiración
La experiencia de la maternidad despierta nuestra conciencia corporal

La maternidad abarca muchos años de la vida, desde el deseo de gestar hasta que los hijos son independientes. Son años de mucha intensidad, actividad, y en muchas ocasiones, estrés. Por eso, la conexión con nuestro cuerpo adquiere una relevancia fundamental. Entender cómo se manifiestan las sensaciones y emociones te puede ayudar a tener una experiencia materna más plena y saludable.
Sueño, ejercicio y respiración
Una de las frases más escuchadas cuando nace un bebé es: duerme cuando tu bebé duerma, descansa cuando el bebé descanse. En ocasiones esto se hace difícil, porque cuando el bebé duerme surgen otras tareas como ducharse, organizar la logística de la casa, atender a los otros hijos si los hay, etc…
Pero, es cierto que el sueño es un pilar fundamental en el bienestar en el postparto y en la maternidad en general. La falta de sueño es un factor predisponente para la depresión postparto, por lo que es importante cuidar y priorizar el descanso en esta etapa.
Incorporar el ejercicio físico como un hábito en cualquier etapa de la vida es salud. Con la maternidad el tiempo se agota y nunca encontramos hueco para un rato para nosotras. Hacer actividad física como caminar, bailar, correr, etc., libera la mente y aumenta las endorfinas. Es un ratito al día en el que sólo estás pensando en el momento presente, y tu cabeza deja de ir a mil por hora para centrarse en la actividad. Además ayuda a controlar el peso corporal, fortalece los huesos, músculos, y es un seguro de salud.
El tercer pilar de la conciencia corporal es poner el foco en la respiración. La respiración nos puede liberar y calmar pero también nos puede ahogar cuando esta es corta y jadeante, cuando nos encontramos en situaciones de ansiedad o malestar. Ser conscientes de cómo respiras en cada momento te ayudará a manejar mejor las diferentes situaciones de tu día a día.
¿Cómo trabajar la conciencia corporal?
La primera etapa para cultivar la conciencia corporal en la maternidad la escucha activa de tu cuerpo. Esto implica tomarte el tiempo para sentir y comprender cada sensación física, emocional y energética que experimentas a lo largo del día.
Un ejemplo práctico: pon atención a tu respiración en diferentes momentos. Date cuenta si es superficial, profunda, rápida, lenta. Y vuelve a ella, a coger aire profundo y soltarlo lentamente. Tu respiración te ayuda a regularte, a estar en calma y en conexión contigo misma.
