La comida es una de las protagonistas indiscutibles de los festejos navideños, porque, aunque la ilusión de estos encuentros tiene su origen en los reencuentros, o en el ambiente festivo que lo impregna todo, la realidad es que todo ello se celebra acompañado de una alimentación diferente, muchas veces, en mayor cantidad, alejándose de nuestra dieta convencional.
¿Cómo afectan los excesos a nuestra salud intestinal?
El intestino es un órgano muy sensible a los cambios en la alimentación. Periodos de ingesta de una mayor cantidad de alimentos ricos en grasas, azúcares y alcohol puede influir en el equilibrio habitual del organismo, especialmente cuando estos hábitos se mantienen durante varios días consecutivos.
- Cambios en la microbiota intestinal.
La composición de este conjunto de microorganismos está muy vinculada al patrón dietético. Una alimentación desequilibrada puede asociarse a una menor diversidad de microorganismos y reducción de determinadas bacterias beneficiosas en comparación con una dieta variada y equilibrada.
Un desequilibrio del microbioma puede manifestarse con cambios en la fermentación de los nutrientes, producción de gases, sensación de hinchazón o malestar digestivo.
- Exceso de azúcares y alcohol.
Un consumo elevado y sostenido de azúcares simples y alcohol puede generar molestias digestivas y afectar al confort intestinal. En estos casos, la capacidad habitual del intestino para absorber correctamente los nutrientes puede verse comprometida, pudiendo manifestarse como pesadez, distensión abdominal, diarrea o estreñimiento.
- Alteraciones de la motilidad intestinal.
Los cambios bruscos en la alimentación, especialmente cuando se incrementa el consumo de ultra procesados y se reduce la fibra, puede influir en el tránsito intestinal. Esto es importante porque influye en el tiempo que pasa el bolo alimentario en nuestro sistema digestivo. Si el tránsito se enlentece o aumenta más de lo normal, puede repercutir en el confort digestivo y, además, afectar la absorción de los macronutrientes y micronutrientes.
Es necesario hacer especial énfasis en que las alteraciones citadas anteriormente están relacionadas con malos hábitos mantenidos en el tiempo. Si los excesos en la dieta se limitan a días señalados (noche buena, navidad, fin de año, año nuevo y reyes), el organismo suele ser capaz de adaptarse sin mayor complicación.
El desequilibrio suele aparecer cuando sobre exigimos a nuestro sistema digestivo y alargamos estos hábitos en el tiempo, algo muy frecuente en estas fechas dado que aumentan las salidas a comer fuera y el tapeo. Retomar una rutina alimentaria equilibrada entre festejos es clave para recuperar el bienestar digestivo.
¿Cómo recuperar el equilibrio de la digestión después de las fiestas?
Como venimos diciendo, la microbiota puede verse comprometida con los excesos en la dieta, por lo que es recomendable volver progresivamente a una rutina que favorezca su equilibrio .Para ello podemos incorporar diferentes herramientas y hábitos en la rutina:
- Priorizar los alimentos con efecto prebiótico en la dieta, es decir, aquellos alimentos que contienen fibras insolubles no digeribles que llegan intactas al intestino grueso donde sirven de alimento para la microbiota intestinal. Algunos ejemplos de alimentos prebióticos:
- Verduras y hortalizas: ajo, cebolla, puerro, espárragos…
- Frutas: plátano, manzana con piel, pera, kiwi…
- Cereales y tubérculos: arroz, patata… Preferiblemente cocidos y enfriados 24 horas para conseguir almidón resistente.
- Legumbres, previamente remojadas 12h.
- Frutos secos (almendras, nueces) y semillas (Lino, chía)
- Incorporar alimentos fermentados que aportan bacterias vivas. Por ejemplo: kefir, chucrut, kimchi, miso, kombucha…
- Evitar o reducir los hábitos que pueden afectar al equilibrio de la microbiota. Lo recomendable sería retirar el alcohol, los azúcares añadidos y los ultra procesados de la dieta. Limitar estos factores facilita que el organismo recupere su equilibrio habitual.
- Suplementos naturales como apoyo.
- PROBIO INTEST es una mezcla de probióticos que se complementan con malvavisco y regaliz, que contribuyen al funcionamiento normal del sistema digestivo y de las mucosas, respectivamente .
- La L-GLUTAMINA es un aminoácido que se encuentra de manera natural en el organismo, concretamente en el tejido muscular y en el plasma, y participa en múltiples procesos metabólicos, por lo que está relacionada con el mantenimiento de la mucosa intestinal.
- Las ENZIMAS DIGESTIVAS facilitan la digestión al intervenir en la descomposición de los nutrientes para que puedan ser absorbidos a lo largo del , pueden ser útiles para facilitar las digestiones de comidas copiosas. El suplemento DIGESTIVE PLUS combina la acción de las enzimas junto con extractos de plantas como la alcachofa y el jengibre.
Tu bienestar general se fundamenta en gran parte en el equilibrio de tu sistema digestivo, por lo que estos consejos serán de gran ayuda no sólo para tus digestiones, sino para retomar una rutina saludable y recuperar la sensación de energía de forma progresiva.
En colaboración con Zeutics.

