4 plantas adaptógenas que te ayudarán con el estrés
Descubre las 4 plantas adaptógenas que te ayudarán a sobrellevar épocas de estrés, provocadas por exámenes, trabajo o épocas de muchos proyectos. ¡Que nada te frene!


¿Cómo podemos gestionar el estrés de manera saludable?
El estrés no es nada malo. En realidad es una respuesta importante de nuestro organismo para hacer frente a situaciones que nuestro cuerpo interpreta que son de vida o muerte. El problema es que en nuestra sociedad tenemos una “desadaptación” hacia esta respuesta, porque como ya no vivimos en la naturaleza con peligros “reales”, lo que nuestro organismo entiende que es una situación de vida o muerte, puede ser mirar la cuenta del banco y ver que no llegamos a final de mes, una ruptura sentimental o momentos de gran exigencia en el trabajo. El organismo reacciona de la misma manera hacia estos estímulos que si estuviéramos ante un peligro real para nuestra vida.
¿Cómo reacciona el organismo ante estos estímulos que interpreta como amenazas?
Lo primero que se va a activar es nuestro sistema nervioso simpático, que es la parte del sistema nervioso relacionada con la acción y que va a poner nuestro cuerpo en marcha preparándose para esa reacción de lucha o huida.
El otro actor principal son las glándulas suprarrenales, que son dos sombreritos que tenemos encima de nuestros riñones. Estas dos glándulas van a activarse para hacer frente al estrés primero en su parte interna, en la médula, segregando en la primera fase (fase de alarma): adrenalina y noradrenalina. Estas hormonas se encargan de hacer que nuestro corazón bombee más fuerte y tengamos más vasodilatación, para que la sangre se redirija hacia los músculos, hacia el corazón y hacia los pulmones y así tener el cuerpo listo para hacer frente a esa situación de emergencia.
Después, si este estrés continúa en el tiempo, es cuando entra a escena una segunda hormona muy importante que son los glucocorticoides o el cortisol. Este se segrega en la cápsula suprarrenal y es el encargado de sostener esta actividad de estrés continuado en el tiempo.
¿Y si el estrés continúa aún más en el tiempo?
Entraríamos en una tercera fase que es el agotamiento suprarrenal. Nuestro organismo es el fruto de millones de años de evolución, y está perfectamente diseñado para sobrevivir en la naturaleza, pero nuestra vida actual occidental está desadaptada a este sistema y nos lleva a sostener esta acción de lucha, huida o alarma por largos periodos de tiempo. Cuando llegamos a la fase de agotamiento podemos experimentar inflamación generalizada, un sistema inmunitario más bajo con lo que podemos coger cualquier resfriado o cualquier gripe, muchísimo cansancio y fatiga, combinado con nerviosismo y de forma muy habitual también insomnio.
¿Cómo hacer una buena gestión del estrés?
Podemos trabajarlo a través del yoga, de la meditación, y también es muy interesante hacer pequeños descansos durante el día. Nuestro organismo tampoco está diseñado para estar ocho horas en sistema nervioso simpático o activación y luego parar de golpe. Necesitamos ir haciendo un intercambio entre sistema nervioso simpático y parasimpático a lo largo del día.