Los beneficios de los alimentos fermentados en la salud intestinal
Toda una revolución: el increíble mundo de los fermentados y su influencia en nuestra salud

Qué son los alimentos fermentados
En los últimos años hay sin duda un término que cada vez está más extendido en el mundo de la ciencia y de la salud: la microbiota humana, que significa el conjunto de millones de microorganismos que viven en nuestro cuerpo y que tienen un rol fundamental en nuestro metabolismo, nuestro equilibrio hormonal, nuestro bienestar mental, nuestro sistema inmune y nuestra salud en general. Todos los alimentos fermentados trabajan en equipo con nuestras células humanas para hacer de nosotros un ecosistema óptimo, y la inmensa mayoría de ellos se aloja en nuestro intestino, conformando lo que denominamos la microbiota intestinal.
Alimentos fermentados y todos sus beneficios
En esta misma línea, también se habla cada vez más del posible beneficio de los alimentos fermentados para cuidar de la microbiota. Desde su descubrimiento se les ha otorgado atribuciones medicinales en las diferentes civilizaciones, pero sin entender exactamente cuál era el beneficio concreto que podría generar en nosotros. Y es que, los alimentos fermentados surgieron como una herramienta para conservar los alimentos, prolongar su vida útil y mejorar su sabor, pero en ningún caso se buscaba más salud.
Gracias a procesos de prueba y error, que seguro duraron generaciones, los humanos conseguimos domesticar microbios sin saberlo. Esos microbios son los responsables de fermentación de alimentos conservados para subsistir y, con ello, crear ecosistemas favorables para ellos, pero inhóspitos para otras especies microbianas oportunistas. De esta forma, ningún patógeno podría crecer en ese espacio y el alimento se mantendría comestible durante mucho tiempo.
En tarros de cristal de las diferentes geografías del planeta, los humanos favorecimos que millones de microbios realizaran esta ardua tarea de impedir el crecimiento de otros microorganismos. Y es justamente esa capacidad de generar ambientes inhóspitos lo que más se ha estudiado de este tipo de alimentos y lo que más nos interesa de cara a ingerirlos. Porque, si hay un papel que hoy conocemos de la microbiota humana es justamente ese, el de impedir que otros microbios puedan asentarse en nuestras mucosas y proliferar en nuestro organismo.
La evidencia más actual confirma que los microbios que ingerimos al consumir alimentos fermentados pueden sobrevivir e interactuar con nuestros microbios de forma transitoria o a largo plazo, generando beneficios reales. De hecho, esos microbios podrían dotar a nuestra propia microbiota de una mayor biodiversidad y de una mejor adaptación al entorno, reduciendo las alergias, las patologías inmunes y autoinmunes que hoy asedian a nuestra especie.
